Indefectiblemente
te encontré en algún lugar.
No sé bien qué pasó esa noche.
Nos miramos y, de golpe,
estabas en mis brazos.
No, no intentes escaparte.
Vos sabes muy bien que la que me buscó
fuiste vos.
Y acá estoy.
Esperandote.
¿O me vas a decir, que soy un pájaro de una noche?
Volando por los humildes
techos de mi ciudad
encontré una pájara
que no podía volar.
Me posé en la ventana
y cordialmente la saludé.
"Señorita, cómo está usted?
Pájara tan bella nunca encontré"
Esa mirada en mis ojos
algo me insinuó
(y yo, pájaro enamorado)
eso fue mi perdición.
"No soy pájara,
soy lechuza"
te escuché decir.
vamos, los dos sabemos cuando mentís.
Y ahí nomás mis alas extendí
y con fuerza te enseñé
a volar por el país.
Pero en el vuelo me miraste
y no supiste qué decir.
Ja, volando para el otro lado
te fusite, y ensima, sin mi.
Ay, pájara o lechuza
no vueles ya sin mi.
esperame, sin prisa
que me muero, solo, aquí.
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